ENFERMEDAD PERIODONTAL Y PARTO PREMATURO

A pesar de los esfuerzos realizados en el control del embarazo y el parto, la frecuencia de los partos prematuros no ha disminuido en las dos últimas décadas. El parto prematuro supone una seria amenaza para la salud del recién nacido. La investigación científica ha revelado diversos mecanismos por los que infecciones remotas como la enfermedad periodontal pueden participar en la patogenia del parto prematuro. Estudios recientes han demostrado que la enfermedad periodontal es un factor de riesgo para el parto prematuro. Se ha sugerido que la prevención y el tratamiento de la enfermedad periodontal en mujeres gestantes podrían contribuir a la prevención del parto prematuro. 

 

 

 

 

 

 

La Organización Mundial de la Salud define el parto prematuro o pretérmino  como aquel que ocurre antes de cumplirse las 37 semanas de gestación, siendo muy prematuro si se produce antes de las 32 semanas, e inmaduro si es antes de 28 semanas.Se considera que el recién nacido tiene un bajo peso al nacimiento cuando éste no alcanza los 2.500 gramos. Dentro de esta categoría, hablamos de muy bajo peso al nacimiento cuando éste es menor de 1.500 gramos, y será extremadamente bajo si no alcanza los 1000 gramos de peso.Dado que la edad gestacional y el peso al nacimiento se encuentran en relación directa, con frecuencia un recién nacido prematuro tendrá un bajo peso al nacimiento, y nos referiremos entonces a un parto prematuro con bajo peso al nacimiento.

 

Los mecanismos por los que las infecciones en la madre pueden provocar el parto prematuro o participar en la cadena de eventos que conducen a él han sido ampliamente estudiados, y pueden resumirse en:

Una primera vía sería que los mediadores inflamatorios que se originan frente a una infección (en este caso periodontitis) van por el torrente sanguíneo hasta llegar a la cavidad uterina, donde se liberarán unas sustancias (prostaglandinas) que provocan la contracción del músculo uterino dando lugar a la dilatación del cuello uterino, como consecuencia de todo esto  desencadena el parto, facilitando la entrada de más bacterias al útero, cerrando un círculo vicioso que finalmente concluye con el parto. prematuro.

Por otra parte, la infección podría generar una bacteriemia transitoria que podría alcanzar el torrente circulatorio. La interacción de estas bacterias con los tejidos placentarios estimula también la síntesis de prostaglandinas y las contracturas de la musculatura uterina.

Incluso se ha sugerido, que bacterias de la cavidad oral son capaces de orifginar mayor susceptibilidad a las infecciones genitourinarias y por tanto también al parto pretérmino.

 

 La enfermedad periodontal es una patología infecciosa causada predominantemente por bacterias  y puede por tanto funcionar como factor de riesgo para el parto prematuro a través de los citados mecanismos. Se ha demostrado que el cepillado dental o el raspado y alisado radicular son capaces de producir una bacteriemia transitoria, lo que ocurrirá con más frecuencia cuanto mayor sea el grado de inflamación de los tejidos periodontales, y existen por tanto mecanismos biológicamente plausibles para esta asociación.una asociación entre la enfermedad periodontal y el parto prematuro y bajo peso al nacimiento. 

Existe una mayor predisposición en mujeres embarazadas a padecer gingivitis debido a los cambios hormonales, variaciones en el pH de la saliva.Pero no significa que tener gingivitis en el embarazo desencadene periodontitis y a su vez un parto prematuro, sólo si la mujer embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, se eleva el riesgo adicional de que hayan resultados adversos del embarazo, principalmente parto prematuro o bajo peso. Los expertos calculan que el riesgo de parto prematuro se puede llegar a triplicar si la madre tiene periodontitis . Además, se ha relacionado la enfermedad periodontal con el aumento del tiempo en que una mujer tarda en quedarse embarazada. El embarazo supone la necesidad de alimentar al futuro niño y el organismo femenino se somete a un estrés que puede generar patologías. La boca como parte de ese organismo se ve influida por todas esas circunstancias, pero también la patología bucal puede hacer alterar la evolución del embarazo o puede empeorar ciertas patologías sistémicas.

Es recomendable que las mujeres embarazadas o que pretendan tener un hijo sigan un especial cuidado con la salud bucodental . Para ello sería ideal acudir a una revisión odontológica antes de quedarse embarazada, así como higiene oral adecuada, y tratamientos periodontales si fueran necesarios. Una adecuada técnica de higiene bucal (cepillado dental, cepillos interdentales y/o seda dental) es fundamental, no sólo para reducir a la mínima expresión la gingivitis, sino para prevenir la aparición de posibles efectos adversos en el embarazo.